Sede Canónica

     La Cofradía de la Pasión, desde su fundación, ha tenido siempre su sede canónica en la Iglesia de San Vicente Martir-Abando de Bilbao.

     Bien merece la pena por su sobresaliente importancia, que digamos algunas notas históricas. La rica anteiglesia de Abando debió poseer un templo medieval que, incapaz de contener las sepulturas de los parroquianos, dejó paso al monumental edificio actual, en el que se empezó a trabajar a mediados del siglo XVI,

destacándose con precisión la portada, realizada en 1556 por la cuadrilla del maestro cantero Juan de la Peña. Cuando Bilbao absorbió esta anteiglesia, se enriqueció con una importante joya de la arquitectura religiosa renacentista, de lo que se ha denominado "gótico vasco".

     Construido fundamentalmente en sillería y mampuesto, el templo ocupa el entorno más noble de lo que fue la Anteiglesia de Abando, presidido por un espacio arbolado que hoy recuerda las antiguas campas de Albia, donde aun se puede apreciar el original de aquel nivel del suelo de antaño.

     La estructura del edificio, noble y grande, es de tres naves de cinco tramos, todos a la misma altura, definidos por altas columnas de sección redonda dotadas de capiteles clásicos dóricos. Sobre ellos descansa la cubrición, arcos generatrices y nervaduras de la bóveda, toda ella uniforme y a la manera gótica, es decir, de cuatro puntas con enriquecimientos de nervios en torno al polo, con nueve claves en total.

     En su género de iglesia columnaria, caracterizada por una amplitud despejada, sin segregaciones, con bóvedas a igual altura apoyadas en columnas clásicas, este templo de San Vicente es ejemplar purísimo, pues ni tan siquiera manifiesta espacio autónomo para la capilla mayor. Las segregaciones del primer tramo son del siglo XVII y la del Evangelio más reciente.

     La iluminación es insuficiente por lo mezquino de las ventanas de medio punto, molduradas y abiertas en parejas a los flancos del mediodía y norte, zonas que junto al testero por donde se adosan a la iglesia edificios parroquiales más modernos.

     Los accesos son dos: el de aspecto mas antiguo es de tipología gótica tardía, con jambas y arquivoltas molduradas y apuntadas y está orientado al mediodía a un pasillo respetado por los edificios parroquiales (destinado siempre a residencia sacerdotal). El otro se sitúa a los pies, y forma parte de la fachada principal donde se aprecia una gran hornacina entre dos machones que sirven de soporte a la moderna torre-espadaña del año 1894 diseñada por José María Basterra, que acoge a un sencillo ingreso en arco rebajado, apenas decorado con unos elementos figurados fantásticos. Encima lleva un encasamiento para una imagen de piedra de San Vicente Mártir, y sobre su eje se diseña una ventana adintelada.

     El templo cuenta con dos capillas adosadas, después de que en el siglo XVII la familia de los Basurto de Acha y Aparicio de Uribe compraron los derechos para levantar sus Capillas privadas adosadas a la cabecera. Y cuenta además con una grandiosa y artística Sacristía.

     Como mobiliario son dignos de destacar sus cinco retablos de madera con pan de oro; el mayor es de estilo neoclásico-isabelino, diseñado por Juan Blas de Hormaeche en 1860; el resto, dispuestos simétricamente, datan del siglo XX. En ninguno de ellos faltan esculturas de calidad, como las que presiden el Altar Mayor y las que flanquean el altar de la derecha, donde se pueden apreciar las de San Alfonso María Ligorio y San Gerardo, del escultor Higinio Basterra. En las dos Capillas adosadas destacan, en el de la derecha, conocida como la Capilla de los Zumelzu, las Imágenes de la Virgen Dolorosa y un Cristo muerto del

1965

2006

imaginero Quintín de Torre, y en la de la izquierda, conocida como la Capilla de la Virgen del Carmen, además de esta talla es de destacar las recientes incorporaciones de las tallas del Padre Jesús de  Pasión (2001) y de Ntra. Sra. de Ramos y del Rosario (2006), ambas del imaginero Luis Álvarez Duarte, para el culto y destino procesional, propiedad de la Cofradía de la Pasión.

     En la Capilla del flanco izquierdo se encuentra un mural inaugurado en octubre de 2008, y pintado por Iñaki García Ergüin, denominado la “Cena del Señor”

     Y finalmente solo resta destacar un Cristo clavado en la Cruz (1926) , obra de Julio Beobide, en la zona derecha de la entrada principal al templo.

     En su interior reposan desde 1920 los restos del escritor vizcaíno, Cronista y Archivero del Señorío de Vizcaya, Antonio de Trueba, conocido popularmente como “Antón el de los Cantares”, al que se recuerda también permanentemente con una escultura enfrente del templo, en los Jardines de Albia. Una lápida en la pared recoge el siguiente epitafio: “Aquí reposan los restos mortales del idílico cantor del País Vasco, feligrés que fue de esta parroquia, Don Antonio María de Trueba y de la Quintana” .